El mandala es una imagen organizada alrededor de un centro, reflejando las leyes de la organización de la vida. Convirtiéndose así en una actividad centralizadora, un encuentro consigo mismo. Es como el ADN espiritual, el mandala activara algo muy profundo en nuestro corazón despertando un poder de sanación y armonización.
En todas las culturas alrededor del planeta utilizaban los mandalas en la comprensión de su lugar en el universo, hindúes, tibetanos, egipcios, celtas, incas, mayas, mapuches, hopi, navajos, apaches, en todas las culturas los mandalas representaron su conexión con el cosmos. Solían meditar y trabajar la propia evolución sobre la base de sus Mandalas. para todos era esencial llegar a comprender su lugar en este mundo y así identificarse con el cosmos y con el infinito. Los Dogon llaman "bummo" (huellas) a todos los elementos presentes en sus Mandalas.
Los mandalas fueron conocidos en Occidente por Karl Jung, dedicando parte de su obra al estudio de los mandalas. Jung elaboró una teoría sobre la estructura de la psiquis humana, sosteniendo que los mandalas representan la totalidad de la mente abarcando tanto el conciente como el inconsciente.
Los Mandalas nos permiten dar una mirada diferente al universo de lo posible y equilibrar nuestra conexión con la vida. Al abrir nuestros ojos más allá de lo medible y comparable, más allá de la dependencia del ego que tenemos hoy, descubriremos una nueva forma de mirar, encontraremos un universo lleno de posibilidades… Cuando encontramos la inspiración estamos listos para arriesgarnos a alcanzar nuevos horizontes y construir nuevas realidades.
jueves, 19 de mayo de 2011
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